Por Bruno Cortés
El diputado José Guillermo Anaya Llamas, integrante del grupo parlamentario del Partido Acción Nacional (PAN), presentó una iniciativa de reforma para adicionar la fracción XXI al artículo 13 y el artículo 50 Bis, así como modificar la fracción II del artículo 58 de la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes. El proyecto de ley busca establecer la obligatoriedad del Estado mexicano para garantizar el acceso universal, gratuito y oportuno a servicios de salud mental dirigidos a la población menor de dieciocho años.
La propuesta legislativa introduce un modelo de atención comunitaria y preventiva diseñado para mitigar los índices de morbilidad asociados a trastornos psiquiátricos y consumo de sustancias psicoactivas. El documento técnico estipula que el Sistema Nacional de Salud deberá reconfigurar su infraestructura para descentralizar los servicios y abatir la brecha de atención que actualmente afecta a los sectores en situación de vulnerabilidad.
De acuerdo con la exposición de motivos, el diseño de la política pública plantea que la detección temprana de patologías mentales generará ahorros presupuestales de mediano y largo plazos para el erario federal. El análisis financiero integrado en la iniciativa demuestra que la inversión en intervenciones psicológicas primarias reduce de manera directa el gasto subsecuente en hospitalizaciones de alta especialidad y tratamientos crónicos de rehabilitación.
El articulado propuesto mandata la creación de equipos de respuesta inmediata capacitados en técnicas de desescalamiento de crisis, los cuales operarán dentro de la red integral de servicios de salud. Asimismo, la reforma establece la obligatoriedad de implementar programas permanentes de capacitación en materia de salud mental dirigidos a la totalidad del personal médico y de enfermería de las instituciones públicas.
La iniciativa contempla la ejecución de actividades educativas, socioculturales y recreativas de carácter permanente en los centros escolares como herramientas de prevención primaria contra las adicciones. Estas acciones serán complementadas con campañas masivas de difusión orientadas a reducir el estigma y la discriminación asociados a los trastornos mentales, facilitando que los tutores soliciten atención oportuna.
El proyecto de ley incorpora la figura de observadores externos en derechos humanos y el desarrollo de mecanismos de supervisión independientes para auditar las condiciones operativas de los establecimientos de salud. Esta medida busca garantizar que los tratamientos aplicados a menores de edad cumplan de manera estricta con los tratados internacionales en la materia suscritos por el Estado mexicano.
La Mesa Directiva de la Cámara de Diputados turnó formalmente la propuesta a la Comisión de Derechos de la Niñez y Adolescencia para su correspondiente análisis, dictaminación y eventual votación en el pleno. Las proyecciones operativas indican que, de ser aprobada, la reforma obligará a una reasignación presupuestal transversal en los sectores de salud y educación para el próximo ejercicio fiscal.



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