miércoles 8 de julio de 2026 · El pulso diario de México
Última hora Noticias claras para entender México.
Principal

Las verduras que recomiendan los cardiólogos para ayudar a controlar la presión arterial

Mantener una alimentación rica en verduras sigue siendo una de las recomendaciones más respaldadas por la ciencia para proteger el corazón. Además de ayudar a prevenir enfermedades cardiovasculares, algunos vegetales contienen compuestos naturales que favorecen la circulación sanguínea, mejoran la función de los vasos sanguíneos y contribuyen al control de la presión arterial.

Especialistas en cardiología consultados por la revista VeryWell Health coincidieron en señalar cuáles son las verduras que prefieren incluir en su propia alimentación debido a la evidencia científica que respalda sus beneficios cardiovasculares. Aunque cada una aporta nutrientes distintos, todas comparten un objetivo: ayudar a mantener una presión arterial saludable como parte de una dieta equilibrada.

La presión arterial elevada es uno de los principales factores de riesgo para desarrollar enfermedades del corazón, accidentes cerebrovasculares e insuficiencia renal. Por ello, los médicos insisten en que pequeños cambios en la alimentación cotidiana pueden marcar una diferencia importante a largo plazo.

Entre las verduras más recomendadas destaca la rúcula, una hoja verde que, según la doctora Catherine Weinberg, cardióloga del Hospital Lenox Hill de Northwell, consume de manera habitual por su elevado contenido de nitratos dietéticos. Estos compuestos naturales son transformados por el organismo en óxido nítrico, una molécula que ayuda a relajar y dilatar los vasos sanguíneos, favoreciendo una mejor circulación y contribuyendo a disminuir la presión arterial.

La especialista explica que diversas investigaciones han encontrado una relación entre el consumo de alimentos ricos en nitratos y una mejor salud cardiovascular. Además de la rúcula, otra excelente alternativa es la col rizada o kale, que pertenece a la familia de las verduras crucíferas y ofrece beneficios similares.

Ambas pueden incorporarse fácilmente en ensaladas frescas acompañadas con aceite de oliva, jugo de limón y un poco de queso parmesano, una preparación sencilla que conserva gran parte de sus propiedades nutricionales.

Otra de las verduras que ocupa un lugar privilegiado en la lista es la remolacha. El doctor Jeffrey Lander, codirector de cardiología deportiva de RWJBarnabas Health, explica que este vegetal también es especialmente rico en nitratos dietéticos, los cuales favorecen la producción de óxido nítrico y ayudan a que los vasos sanguíneos se relajen, facilitando así la disminución de la presión arterial.

La remolacha también aporta fibra, potasio y betalaínas, unos antioxidantes naturales responsables de su característico color rojizo que ayudan a combatir la inflamación y el estrés oxidativo, dos procesos relacionados con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares.

El especialista recomienda prepararla asada y acompañarla con queso de cabra, nueces o un toque de aceite de oliva, una combinación que además aporta grasas saludables para el corazón.

El brócoli es otra de las verduras favoritas de los cardiólogos. El doctor Tahmid Rahman, especialista de Stony Brook Medicine, destaca que este alimento contiene minerales esenciales como potasio, magnesio y calcio, todos ellos relacionados con una adecuada regulación de la presión arterial.

Además, el brócoli proporciona fibra, vitamina C y diversos antioxidantes que fortalecen el sistema inmunológico y ayudan a proteger las células frente al daño oxidativo.

Una forma saludable de consumirlo consiste en hornearlo con aceite de oliva, ajo, jugo de limón y un poco de hojuelas de chile seco, evitando el exceso de sal y conservando buena parte de sus nutrientes.

Las zanahorias también forman parte de la selección de los especialistas. El doctor Christopher Lee, profesor adjunto de Cardiología en la Universidad de California en San Francisco, señala que este vegetal contiene una combinación de carotenoides, fibra y potasio que resulta especialmente beneficiosa para la salud cardiovascular.

El potasio favorece la eliminación del exceso de sodio por medio de los riñones, mientras que los carotenoides ayudan a disminuir el estrés oxidativo y estimulan la producción de óxido nítrico, favoreciendo la relajación de los vasos sanguíneos.

Las zanahorias pueden consumirse crudas, cocidas al vapor o asadas. Incluso las versiones baby representan una alternativa práctica para quienes buscan una colación saludable, baja en calorías y rica en nutrientes.

La importancia de incorporar verduras de manera habitual también ha sido respaldada por investigaciones científicas. Un estudio internacional publicado en la revista Frontiers in Cardiovascular Medicine encontró que una alimentación baja en verduras se asocia con una mayor mortalidad y un incremento en la carga de enfermedades cardiovasculares.

Sin embargo, los especialistas enfatizan que no existe una única verdura capaz de prevenir por sí sola los problemas del corazón. La verdadera fortaleza de la alimentación cardioprotectora radica en la variedad y la constancia.

Combinar diferentes verduras permite obtener una amplia gama de vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra que trabajan de manera complementaria para favorecer la salud del sistema cardiovascular. A ello se pueden sumar otros alimentos saludables, como aceite de oliva, cítricos, frutos secos y quesos frescos, que enriquecen tanto el sabor como el valor nutricional de las comidas.

Los cardiólogos coinciden en que adoptar estos hábitos no requiere preparaciones complicadas ni ingredientes costosos. Elegir productos frescos, cocinarlos de forma sencilla e incorporarlos con frecuencia al menú diario puede convertirse en una de las estrategias más eficaces para mantener una presión arterial saludable y reducir el riesgo de enfermedades del corazón a lo largo de la vida.