Francia dio un paso histórico en la regulación del entorno digital al aprobar una ley que prohibirá el acceso a las redes sociales a los menores de 15 años. Con esta decisión, el país se convierte en el primero de la Unión Europea en establecer un límite legal de edad para el uso de estas plataformas, una medida que forma parte de una tendencia internacional para reforzar la protección de niños y adolescentes frente a los riesgos del mundo digital.
La iniciativa fue aprobada este martes por una amplia mayoría en el Parlamento francés y contó con el respaldo del presidente Emmanuel Macron, quien anunció que la norma entrará en vigor a partir del próximo ciclo escolar. Tras la votación, el mandatario celebró el resultado en sus redes sociales y aseguró que «las redes sociales estarán prohibidas para los niños menores de 15 años a partir de este año escolar».
Macron ha defendido esta legislación desde principios de año al argumentar que las plataformas digitales no deben lucrar con la atención y las emociones de los menores. En un mensaje difundido en enero afirmó que «los cerebros de nuestros niños y adolescentes no están en venta» y sostuvo que las emociones de los jóvenes no deben ser manipuladas por algoritmos ni por empresas tecnológicas.
La nueva legislación forma parte de un movimiento internacional que busca endurecer las reglas para el acceso de los menores a las redes sociales. Australia fue pionera al aprobar una prohibición para menores de 16 años, mientras que el Reino Unido anunció restricciones similares que se espera entren en vigor el próximo año. Además, España, Grecia y Dinamarca también trabajan en propuestas para fijar edades mínimas de acceso.
Uno de los principales desafíos será la verificación de edad. Aunque el gobierno francés anunció que implementará mecanismos para comprobar la edad de los usuarios, todavía no se han dado a conocer todos los detalles sobre su funcionamiento. En Australia, por ejemplo, la legislación obliga a las empresas tecnológicas a tomar medidas razonables para impedir que menores de la edad permitida creen o mantengan cuentas activas.
La ley francesa también introduce nuevas restricciones para la publicidad. Quedará prohibida cualquier promoción de redes sociales dirigida a menores de 15 años, incluso cuando sea realizada por influencers. Además, los anuncios de estas plataformas deberán incluir una advertencia visible con el mensaje: «Productos peligrosos para niños menores de 15 años».
El cumplimiento de estas disposiciones estará a cargo de Arcom, el regulador francés de comunicaciones audiovisuales y digitales, que supervisará la aplicación de la norma en las principales plataformas.
Las autoridades justifican la medida con datos sobre el uso intensivo de redes sociales entre adolescentes. Según Arcom, los jóvenes franceses de entre 12 y 17 años pasan, en promedio, una hora y 21 minutos al día en TikTok. El organismo también ha señalado que los algoritmos de recomendación suelen priorizar contenido cada vez más extremo, lo que puede incrementar la exposición de los adolescentes a publicaciones que generan ansiedad, estrés u otros efectos negativos.
Aunque las empresas tecnológicas sostienen que ya cuentan con herramientas para proteger a los menores, numerosos especialistas consideran que las medidas actuales son insuficientes.
Entre muchos padres franceses, la iniciativa ha sido recibida de manera positiva. Geraldine Delacroix, madre de seis hijos y pediatra, explicó que observa un creciente rechazo al uso excesivo de teléfonos inteligentes entre las familias de sus pacientes. Asegura que existe un «cambio real de atmósfera» y que cada vez más personas están preocupadas por el tiempo que los menores pasan frente a las pantallas.
Su hija Ariane, quien utiliza las principales redes sociales, reconoció que estas pueden resultar altamente adictivas y que es fácil pasar horas navegando sin darse cuenta. Aunque considera útil la prohibición, lamentó que llegue demasiado tarde para muchos adolescentes de su generación.
Por su parte, Gabrielle, su hermana mayor, recordó que comenzó a usar Instagram y TikTok antes de cumplir los 10 años, muy por debajo de la edad mínima establecida por las propias plataformas. En su opinión, los confinamientos durante la pandemia de Covid-19 contribuyeron a consolidar hábitos de uso excesivo del teléfono inteligente y cree que los menores seguirán buscando formas de eludir las restricciones.
Diversas organizaciones también consideran que la nueva legislación representa un avance, aunque advierten que no resolverá por sí sola los problemas asociados al diseño de las plataformas. Katia Roux, representante de Amnistía Internacional Francia, señaló que el debate sobre limitar el acceso de los menores es legítimo, pero afirmó que será necesario modificar el modelo de negocio de las empresas tecnológicas y eliminar funciones diseñadas para fomentar un uso compulsivo.
El ministro de Educación francés, Édouard Geffray, coincidió en que las prohibiciones no bastan y subrayó que también es necesario educar a niños y adolescentes sobre el uso responsable de la tecnología y ofrecer alternativas de convivencia fuera del entorno digital.
La preocupación no se limita a Francia. De acuerdo con datos de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), en 2022 al menos la mitad de los jóvenes de 15 años en la mayoría de los países miembros pasaban 30 horas o más por semana utilizando dispositivos digitales, tanto para actividades escolares como recreativas.
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, también respaldó la necesidad de establecer límites de edad. En un reciente pronunciamiento aseguró que «las redes sociales no son un juguete» y comparó la responsabilidad de las plataformas con la de los fabricantes de automóviles, quienes deben garantizar la seguridad de sus productos desde el diseño.
Aun así, la legislación francesa no está exenta de críticas. Algunos legisladores y adolescentes consideran que las restricciones podrían limitar el acceso a contenidos educativos y a herramientas de comunicación con amigos y familiares. Para muchos jóvenes, las redes sociales no solo representan entretenimiento, sino también una fuente importante de información y aprendizaje.
La nueva norma se suma a otras medidas impulsadas por Francia para reforzar la protección de los menores en internet. En 2025, el país también puso en marcha un sistema obligatorio de verificación de edad para acceder a sitios con contenido pornográfico, una regulación que finalmente superó diversos desafíos legales.
Con esta decisión, Francia abre un nuevo capítulo en el debate global sobre el equilibrio entre la protección de los menores, la libertad digital y la responsabilidad de las grandes plataformas tecnológicas.



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