Ciudad de México.— La Noche de Museos regresa este miércoles 29 de julio, último miércoles del mes, con su formato de siempre: recintos culturales abiertos entre las 18:00 y las 22:00 horas, entrada gratuita o de bajo costo y actividades especiales que van de recorridos guiados a micrófonos abiertos. El programa, que cada mes convoca a decenas de museos de la capital, permite visitar tres o cuatro sedes en una sola velada si se arma bien la ruta. Si se arma mal, uno se pasa la noche atorado en el tráfico o viendo cómo le cierran la puerta en las narices.
La regla de oro, confirmada por la propia dinámica del evento, es no mezclar extremos de la ciudad. Un trayecto entre el Centro Histórico y Chapultepec puede comerse 40 o 50 minutos en hora pico, justo la diferencia entre ver dos museos o ninguno. La movida sensata es escoger una sola zona y caminarla: dos rutas bien planeadas rinden más que una odisea chilanga de punta a punta.
La primera opción es el Centro Histórico, con el Museo Nacional de Arte como ancla. El MUNAL, en Tacuba 8, abrirá de 19:00 a 21:00 con entrada libre y una agenda triple: a las 19:00, micrófono abierto con lecturas de poesía y microrrelato en diálogo con las salas, con cupo para 30 personas; a la misma hora, una visita guiada por el arte mexicano del siglo XX, y a las 20:00, otra por la colección del siglo XIX, ambas con cupo limitado a 30 personas por recorrido. Todas las actividades son gratuitas y sin reservación previa, pero el cupo se agota conforme llega la gente, así que la formación temprana no es sugerencia, es estrategia.
A menos de 15 minutos a pie del MUNAL se acumulan recintos que suelen sumarse cada mes: el Museo de la Ciudad de México en el antiguo Palacio de los Condes de Santiago de Calimaya, el Museo Archivo de la Fotografía en la Casa de las Ajaracas, a unos pasos del Templo Mayor, el Palacio de Bellas Artes y el Museo Nacional de la Estampa sobre Hidalgo, y el Laboratorio Arte Alameda rumbo a la plaza homónima. El recorrido propuesto arranca a las 18:30 en el andador Francisco I. Madero, dedica la primera hora al recinto elegido y reserva el MUNAL para el cierre entre las 19:00 y las 21:00, justo cuando sus actividades cobran vida. La cartelera oficial mensual, publicada días antes en los canales de cada museo, es el mapa que conviene revisar esa misma mañana.
La segunda ruta vive en Chapultepec. El Museo Nacional de Antropología abrirá gratuitamente el miércoles en horario nocturno —de las 19:00 a las 21:00— con recorrido libre por sus salas y sin reservación; eso sí, las actividades especiales, que siempre exigen registro previo, ya agotaron cupo para esta edición, así que lo que queda es el paseo por las colecciones, que no es poca cosa. En el mismo polígono del bosque participan habitualmente el Museo Tamayo y el Museo de Arte Moderno, separados entre sí por caminatas de 10 a 20 minutos sobre Paseo de la Reforma, y el circuito remata de forma natural en Polanco, donde la oferta de cafés y restaurantes cierra más tarde que los museos.
En el tema del dinero, la Noche de Museos es de lo más amable que ofrece esta ciudad: la mayoría de las actividades no cuestan un peso, aunque algunos talleres y eventos especiales cobran una cuota de recuperación y otros tantos requieren registro por anticipado. El gasto real está en la logística. El Metro cuesta 5 pesos por boleto y opera hasta la medianoche; el Metrobús cobra 6 pesos y circula de noche por Reforma hasta tarde; Ecobici ofrece pases temporales para quien prefiera pedalear el circuito Centro-Chapultepec mientras haya estaciones activas. Para el regreso, un viaje en aplicación desde el Centro o Polanco hacia colonias céntricas ronda los 100 a 200 pesos, y partido entre tres o cuatro sale a cuentas.
De comer, cada ruta tiene su propio destino gastronómico. En el Centro, el plan clásico arranca con tacos al pastor o de canasta en los puestos de callejones como los de Regina o Isabel la Católica, sigue con un café en alguna de las cafeterías de la calle Donceles y puede terminar en una cantina histórica —tipo La Opera o el Salón Tenampa, rumbo a Garibaldi— si el presupuesto y las ganas alcanzan; la comida callejera resuelve la cena por 50 a 100 pesos por persona. En Chapultepec, el consejo es salir de la burbuja: Polanco cobra como zona nice, pero en las calles cercanas a las estaciones Chapultepec y Auditorio del Metro, sobre todo rumbo a San Miguel Chapultepec, hay fondas y taquerías con cenas completas por menos de 150 pesos. El antojo no necesita ser caro para cerrar la velada en alto.
Julio es temporada de lluvias y la probabilidad de aguacero vespertino es alta, así que el paraguas compacto y el calzado cómodo van en la mochila como requisito, no como opción. Para el regreso nocturno, la recomendación de sentido común: caminar en grupo por calles iluminadas y concurridas —Madero, Tacuba, Paseo de la Reforma—, evitar cortes por callejones vacíos del Centro después de las 22:00 y, si el tramo final es largo, optar por aplicación de transporte desde un punto bien iluminado o por el Metro antes de su cierre de medianoche. Los museos cierran a las 22:00, pero la noche chilanga sigue; lo prudente es que la siga en sitios seguros.
El programa, impulsado por la Secretaría de Cultura capitalina y coordinado entre recintos federales y locales, se celebra el último miércoles de cada mes y cada edición publica su cartelera días antes en el portal oficial y en las redes de cada museo, incluidos los avisos de cupo lleno. Para agosto habrá nueva lista de sedes y actividades, así que quien se quede con ganas este miércoles ya sabe cuándo es la revancha: mismo día de la semana, mismo formato, nueva ruta por inventar.



Chapultepec científico: dinosaurios, galaxias y agua por menos de 100 pesos
El jet lag intestinal existe: por qué tu estómago puede arruinar los primeros días de vacaciones
Monopoly salta del tablero a la vida real: así será la experiencia inmersiva que llega a CDMX