Por Bruno Cortés
Caminar por una banqueta o cruzar una calle sin tener que esquivar una motocicleta. Pedalear por una ciclovía sin que un vehículo de motor la use como atajo. Ese es el escenario que busca garantizar la iniciativa que presentaron las y los senadores del Partido Verde para reformar la Ley General de Movilidad y Seguridad Vial.
La propuesta, dada a conocer este viernes 23 de octubre en el boletín 706-2026 del Grupo Parlamentario del PVEM en el Senado, pone en el centro a los usuarios más expuestos de la vía pública: las personas que caminan y las que se mueven en bicicleta.
Espacios que deben ser exclusivos
De acuerdo con los legisladores ecologistas, a menudo las motocicletas invaden espacios exclusivos para peatones, como banquetas y cruces peatonales, así como ciclovías. Por eso, la iniciativa plantea adicionar diversas disposiciones a los artículos 36 y 49 de la ley general para establecer de manera explícita la prohibición de circulación de motocicletas en espacios peatonales y ciclistas.
El cambio parece obvio para cualquiera que haya caminado por una avenida transitada, pero los senadores sostienen que no lo es para la ley: señalan que falta una delimitación clara sobre cuáles son las vías aptas para estos vehículos, y que la ausencia de sanciones homologadas a nivel nacional provoca una dispersión reglamentaria que debilita la seguridad vial.
Qué es el “Sistema Seguro”
El grupo parlamentario enmarcó su propuesta en el principio de diseño del “Sistema Seguro”. En términos generales, este enfoque de seguridad vial parte de reconocer que las personas cometen errores y que las calles, las velocidades y las reglas deben organizarse para que esos errores no terminen en muertes o lesiones graves. Bajo esa lógica, separar a los vehículos de motor de los espacios peatonales y ciclistas es una de las medidas básicas.
Los senadores aseguraron que regular los espacios de tránsito de la motocicleta no busca restringir el derecho a la movilidad, sino armonizarlo bajo ese principio.
Pacificar el tránsito
Además de la prohibición, la iniciativa busca robustecer las medidas de pacificación del tránsito. Este concepto agrupa acciones orientadas a reducir velocidades y conflictos en las calles, de modo que la convivencia entre peatones, ciclistas, motociclistas y automovilistas sea más segura. El boletín no detalla cuáles serían esas medidas específicas.
La propuesta también contempla facultar a los municipios y estados para restringir el acceso de motocicletas a vías primarias o de acceso controlado cuando su cilindraje ponga en riesgo su propia estabilidad.
Un crecimiento sin infraestructura
Los legisladores explicaron que, en la última década, el parque vehicular de motocicletas en México ha crecido de manera exponencial debido a su accesibilidad económica y su eficiencia en el reparto de mercancías y servicios. Pero ese incremento, reconocieron, no ha venido acompañado de una infraestructura vial adecuada ni de una cultura de respeto a los espacios de tránsito.
Señalaron también maniobras de alto riesgo, como el avance entre carriles y la circulación en vías de alta velocidad no autorizadas, y citaron al INEGI para afirmar que los accidentes con motocicletas ocupan los primeros lugares en índice de letalidad y lesiones graves en zonas urbanas.
La cultura vial como meta
Los senadores recordaron que distintos órdenes de gobierno, incluido el de la Ciudad de México, han modificado sus reglamentos de tránsito para endurecer requisitos de licencias y regular el cilindraje en vías rápidas, y que aun así los motociclistas siguen sin cumplir con el reglamento.
“En la medida que se homologuen y fortalezcan las legislaciones locales abonamos al fomento y respeto de la cultura vial, así como la reducción de los índices de siniestralidad y pérdida de vidas humanas”, afirmaron.
En la capital, el debate sobre la seguridad de quienes caminan ha tenido otros capítulos recientes, como la iniciativa del PAN para una nueva Ley de Movilidad en la capital y la rehabilitación de pasos peatonales en San Antonio Abad.
El camino legislativo
La iniciativa deberá ser analizada y dictaminada en comisiones del Senado. Si se aprueba en el pleno, pasará a la Cámara de Diputados. Hasta que eso ocurra y se publique, las reglas que aplican son las de cada reglamento local de tránsito.
Para peatones y ciclistas, la propuesta representa un intento de que la protección de sus espacios no dependa de la ciudad o el municipio en el que se encuentren, sino de una regla común para todo el país.

