Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo consideró que el reclamo de Texas sobre nueve islas ubicadas en el Río Bravo tiene un trasfondo electoral, debido a que este martes 3 de noviembre se celebran elecciones intermedias en Estados Unidos.
Durante su conferencia matutina en Palacio Nacional, la mandataria señaló que las autoridades texanas no pueden declarar unilateralmente que esos territorios forman parte de su estado, ya que su situación debe resolverse mediante los mecanismos bilaterales establecidos entre México y Estados Unidos.
Sheinbaum explicó que las islas que aparecen en el cauce del Río Bravo son consecuencia del movimiento natural del agua, por lo que es necesario realizar mediciones para determinar a qué país corresponde cada territorio.
“¿Qué tiene que hacerse? Medirse de qué lado están, si están del lado de Estados Unidos o están del lado de México. Si es mitad y mitad, pues es mitad y es mitad”, expresó.
La presidenta recordó que la Comisión Internacional de Límites y Aguas (CILA) es el organismo binacional encargado de revisar este tipo de controversias y establecer la ubicación de los territorios conforme a los acuerdos internacionales vigentes.
Asimismo, sostuvo que la determinación sobre la soberanía de las islas no corresponde exclusivamente al gobierno de Texas, sino que debe atenderse mediante la comisión integrada por representantes de ambos países.
La controversia surgió luego de que la Oficina General de Tierras de Texas, encabezada por Dawn Buckingham, anunciara el reconocimiento de nueve islas como propiedad de ese estado, con el argumento de facilitar el acceso de las autoridades estadounidenses para realizar labores de vigilancia y seguridad fronteriza.
De acuerdo con las autoridades texanas, los terrenos podrían ser utilizados para actividades de vigilancia y para impedir que grupos criminales los empleen como puntos de operación para el tráfico de personas y el contrabando.
Por su parte, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) recordó que el Tratado de Límites de 1970 establece los criterios para determinar la frontera en el Río Bravo y que la CILA es la instancia facultada para definir de qué lado de la línea divisoria se encuentra cada isla.
Finalmente, Sheinbaum reiteró que el asunto debe resolverse mediante los procedimientos bilaterales y consideró que el anuncio de Texas está relacionado con el contexto político y electoral que se vive actualmente en Estados Unidos.

