Por Bruno Cortés
Guadalajara vivió este domingo 18 de octubre una de sus jornadas de protesta más complejas del año. La segunda marcha “Agua Limpia” reunió a miles de personas que exigían agua potable de calidad, justicia por la represión en Casa Jalisco y la revocación de mandato del gobernador Pablo Lemus, pero la tarde derivó en saqueos y en incendios en las puertas de Palacio de Gobierno, el Congreso local y el Poder Judicial. Aquí, las claves para entender lo que pasó.
¿Por qué marcharon?
El detonante es el agua. Desde hace meses, en colonias de Guadalajara, Zapopan, Tlaquepaque y Tonalá sale de la llave un líquido turbio, con sedimentos y con olor a drenaje. Los vecinos afectados convocaron a esta segunda movilización con el lema de que “El agua es un derecho”, frase que se repitió en muchas cartulinas.
¿Qué relación tiene con Casa Jalisco?
Una semana antes, el 11 de octubre, una protesta de alrededor de 10 mil personas frente a Casa Jalisco, residencia oficial del gobernador, terminó en represión: 39 personas detenidas, 28 policías y 31 civiles con lesiones. Lemus reconoció un uso excesivo de la fuerza y 17 policías fueron puestos bajo investigación. Por eso, la justicia para los agraviados de aquel día fue otra de las demandas centrales de este domingo, junto con la petición de revocación de mandato.
¿Cuántas personas asistieron?
No hay una cifra oficial. Los medios que cubrieron la marcha coincidieron en reportar miles de asistentes.
¿Qué decían las pancartas?
Además de “El agua es un derecho”, destacaron mensajes con carga política, como “A Movimiento Ciudadano no le gustan los movimientos ciudadanos”, en alusión al partido que gobierna Jalisco, y “Al estilo Mierdisco”, exhibida frente a Palacio de Gobierno.
¿Por qué se suspendió la marcha?
Alrededor de las 12:52 horas, los organizadores frenaron el recorrido al identificar al menos cinco grupos armados con palos, bates y martillos que tronaban cohetes y al menos una bomba casera, según El Informador. La mayoría de los asistentes respondió con el grito de “fuera encapuchados” y los aislaron. La caminata volvió a avanzar poco antes de las 14:00 horas, de acuerdo con Mural y Reforma.
¿Hubo enfrentamientos con la policía?
Durante el recorrido, no. Así lo reportó Quadratín. Lo que sí hubo fueron saqueos y vidrios rotos en decenas de comercios de la avenida Juárez, documentados por El Economista. Muchas personas, entre ellas niños y adultos mayores, prefirieron retirarse. En la tarde, algunos manifestantes señalaron y entregaron a hombres que tronaban barrenos.
¿Qué pasó en Palacio de Gobierno?
Desde las 15:30 horas, un grupo empezó a lanzar huevos y botellas al edificio. Luego, según NNC, derribó puertas, quemó accesos, rompió vitrales, retiró cámaras y realizó pintas. Personas encapuchadas colgaron banderas en los balcones, entre ellas una palestina. Hacia las 19:39 horas circulaba un video de otra puerta derribada.
¿Qué otros edificios fueron atacados?
El Congreso de Jalisco, donde hubo fuego en el acceso, según Once Noticias y Aristegui Noticias, y el Poder Judicial, donde policías y brigadistas apagaron con extintores la puerta de la calzada Independencia. El Diario de Guadalajara reportó ventanales quemados en la parte trasera de este último inmueble.
¿Cuántos participaron en los ataques?
Las estimaciones difieren. Según el gobernador, al final se quedó un grupo de unas 300 personas. La CEDHJ, por medio de su primer visitador, Manuel Murillo, documentó a unas 30 personas lanzando petardos contra Palacio.
¿Hay detenidos?
Según el gobernador, cinco personas fueron detenidas en una camioneta robada con bidones de gasolina y son presuntas responsables de los incendios; Quadratín, Infobae y Crónica difundieron ese dato. N+ habló de cuatro detenidos en una camioneta blindada robada con explosivos. NNC reportó detenciones en Independencia e Hidalgo, en un operativo de las policías estatal y de Guadalajara con drones. La CEDHJ informó que la Policía de Guadalajara retuvo a dos personas y que se verificaba si eran menores de edad. La Fiscalía no ha revelado identidades ni situación jurídica.
¿Qué dijo el gobierno?
Lemus sostuvo que la policía continuaba resistiendo ataques que “ya no son parte de la marcha pacífica”. No se ha dado a conocer un saldo oficial de lesionados ni de daños.
¿Quién está detrás de la violencia?
No se sabe. En redes circulan acusaciones contra supuestos grupos de choque de Movimiento Ciudadano y, en sentido contrario, contra operadores de Morena, incluidos diputados y un operador del senador Lomelí. Ninguna se ha sustentado con pruebas.
¿Qué sigue?
La CEDHJ anunció que analizará las agresiones y la actuación de las autoridades. Queda pendiente que la Fiscalía informe sobre los detenidos y que el gobierno estatal presente un balance de daños y lesionados.
