Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta Claudia Sheinbaum y el gobernador de Jalisco, Pablo Lemus, presentaron un plan de infraestructura hidráulica para atender la crisis de desabasto y contaminación del agua en la Zona Metropolitana de Guadalajara. Durante la conferencia matutina, la mandataria limitó las preguntas dirigidas al gobernador a los proyectos anunciados y ambos rechazaron que exista una confrontación entre sus gobiernos.
El encuentro se realizó el 28 de octubre en Palacio Nacional, donde los funcionarios expusieron las acciones previstas para mejorar el suministro de agua potable y fortalecer la infraestructura hidráulica de la entidad.
Sheinbaum explicó que la participación de Lemus en la mañanera tenía como objetivo abordar las obras relacionadas con el agua, así como la construcción del puente Amado Nervo, infraestructura que conectará a Jalisco con Nayarit.
La presidenta pidió que las preguntas al mandatario estatal se concentraran en los proyectos presentados y señaló que otros temas relacionados con su administración podrían abordarse una vez que concluyera su participación.
Entre las obras anunciadas se encuentra la construcción de dos acueductos que permitirán mejorar la conducción y distribución del agua en la zona metropolitana de Guadalajara.
El titular de la Comisión Nacional del Agua, Efraín Morales López, detalló que uno de los proyectos conectará la planta de bombeo de Santa Cruz con el tanque del Cerro del Cuatro, mediante una infraestructura de aproximadamente 42 kilómetros.
La obra tendrá capacidad para conducir hasta ocho mil litros de agua por segundo y contempla una inversión federal de nueve mil 300 millones de pesos. Su construcción está prevista para comenzar en 2027, con un periodo estimado de ejecución de dos años.
El segundo acueducto conectará la presa Calderón con San Gaspar, como parte de las acciones para incrementar el suministro y mejorar el funcionamiento del sistema hidráulico que abastece a los habitantes de la región.
Lemus agradeció el respaldo del Gobierno federal y aseguró que la coordinación entre ambas administraciones permitirá avanzar en la atención de un problema que ha afectado durante años a la población de Jalisco.
La presentación del plan ocurre después de las protestas registradas en Guadalajara por la falta de agua y las denuncias sobre la calidad del suministro. Las manifestaciones también derivaron en señalamientos contra las autoridades por presuntos abusos policiales, situación que mantiene bajo escrutinio la actuación de las corporaciones estatales.

