La Universidad de Cornell designó a la exfiscal federal estadounidense Sally Yates para realizar una revisión independiente sobre la respuesta de la institución ante las denuncias de violación grupal de una estudiante ocurrida en 2024.
El caso ha provocado críticas hacia la universidad por las medidas disciplinarias aplicadas a los estudiantes señalados y derivó en protestas de integrantes de la comunidad universitaria, quienes exigieron justicia para la denunciante y cambios en los protocolos de atención a la violencia sexual.
Cornell informó que Yates, quien fue vicefiscal general de Estados Unidos entre 2015 y 2017 y dirigió brevemente el Departamento de Justicia, realizará una “revisión minuciosa” de la actuación de la universidad.
¿Qué ocurrió en el caso de Cornell?
La denunciante, identificada en documentos judiciales con el seudónimo Jane Doe, sostiene que fue presionada para consumir ketamina antes de ser agredida sexualmente por siete integrantes de la fraternidad Chi Phi, de acuerdo con una demanda presentada recientemente.
Tras recibir las primeras denuncias en 2024, Cornell cerró la fraternidad y suspendió temporalmente a los estudiantes señalados.
Posteriormente, dos de los estudiantes fueron expulsados, mientras que otros recibieron distintas sanciones disciplinarias.
La respuesta de la universidad fue cuestionada por quienes consideraron que las medidas no fueron suficientemente severas. Ante las críticas, Cornell decidió someter su actuación a una revisión independiente.
“Es imperativo que Cornell esté dispuesta a examinarse a sí misma con el mismo rigor que exigimos a los demás”, declaró Anne Meinig Smalling, presidenta del consejo de administración de la universidad.
La funcionaria agregó que la revisión busca determinar qué ocurrió en 2024 y analizar cómo la institución puede mejorar la prevención de la violencia sexual, el apoyo a quienes denuncian y la atención de este tipo de casos.
Protestas en Cornell exigen justicia y cambios
Las protestas se realizaron este lunes en las instalaciones de Cornell, donde estudiantes, profesores y otros integrantes de la comunidad universitaria exigieron justicia para la denunciante.
Los manifestantes utilizaron lazos violetas y carteles con mensajes como “Que rindan cuentas” y “Protejan a las sobrevivientes”.
La concentración comenzó frente al centro estudiantil y posteriormente los participantes marcharon hacia Day Hall, uno de los principales edificios administrativos de la universidad.
Durante la madrugada, una de las puertas de vidrio del inmueble apareció destrozada y las paredes fueron cubiertas con pintadas en rojo dirigidas contra la institución.
Algunos manifestantes pidieron la renuncia del presidente de Cornell, Michael Kotlikoff, además de exigir la expulsión de los estudiantes señalados, la posible revocación de sus títulos y modificaciones al sistema disciplinario de la universidad.
También plantearon cambios en la definición institucional del consentimiento sexual y en los procedimientos utilizados para responder a denuncias de violencia sexual.
¿Qué sanciones recibieron los estudiantes señalados?
Las medidas disciplinarias aplicadas a los estudiantes se convirtieron en uno de los principales puntos de crítica.
De acuerdo con la información proporcionada sobre el caso, dos estudiantes fueron expulsados y otros dos fueron suspendidos.
Otro estudiante, quien ya se había graduado, recibió una prohibición de ingresar al campus durante tres años.
Los dos estudiantes restantes recibieron otras medidas disciplinarias, entre ellas órdenes de no contacto y módulos educativos.
La revisión encabezada por Sally Yates deberá analizar la actuación de Cornell y determinar cómo respondió la institución a las denuncias y a los procedimientos posteriores.
Violencia sexual en universidades de Estados Unidos
El caso de Cornell ocurre en un contexto más amplio de violencia sexual en instituciones universitarias de Estados Unidos.
Un estudio realizado en 2020 por la Asociación de Universidades Americanas (AAU) en 33 instituciones encontró que aproximadamente una de cada cuatro estudiantes universitarias de licenciatura reportó haber experimentado contacto sexual mediante fuerza o sin su consentimiento.
La revisión de Cornell busca ahora examinar la respuesta de la universidad ante el caso de 2024 y establecer posibles cambios en sus mecanismos de prevención, atención y disciplina.



Diego Luna alerta por el auge del odio hacia migrantes: “El miedo es muy rentable”
Picnic bajo las estrellas: IPN prepara una tardeada espacial gratis con música, telescopios y proyecciones
Trump dice que un ataque de Irán a Los Ángeles o San Diego sería un “precio pequeño”