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Google limitará el uso de su inteligencia artificial en escuelas y podría restringir también las búsquedas

Google anunció cambios en sus políticas de acceso a las herramientas de inteligencia artificial (IA) utilizadas por estudiantes de primaria y secundaria, con el objetivo de otorgar a las instituciones educativas un mayor control sobre su implementación en las aulas. A partir de esta actualización, los alumnos dejarán de tener acceso automático a estas funciones, salvo que las escuelas autoricen expresamente su utilización.

La decisión forma parte de una revisión de las políticas de la compañía tecnológica, que busca responder a las preocupaciones de docentes, investigadores, responsables educativos y funcionarios públicos sobre la creciente presencia de la IA en los procesos de aprendizaje.

“Consideramos que las escuelas deben tener el control sobre el uso de la IA en sus aulas, por lo que proporcionamos a los administradores herramientas para gestionar este enfoque”, señaló Google en un comunicado.

Sin embargo, la medida también plantea un escenario que ha generado controversia: los centros educativos que decidan bloquear las funciones de inteligencia artificial podrían dejar a sus estudiantes sin acceso al buscador Google Search, debido a la integración de estas tecnologías dentro de sus servicios.

Google modifica el acceso a Gemini y sus herramientas educativas

La empresa con sede en California informó que está actualizando sus mecanismos de control para distintas plataformas y funciones, entre ellas Gemini, Gemini Notebook, Gemini in Classroom y las herramientas de inteligencia artificial incorporadas en Google Search.

El objetivo es que los administradores escolares puedan determinar qué funciones estarán disponibles para sus estudiantes, de acuerdo con las necesidades y políticas de cada institución.

La modificación responde a las inquietudes que han surgido en torno al uso de sistemas generativos en las escuelas, particularmente por sus posibles efectos sobre el aprendizaje, la autonomía académica y el desarrollo de habilidades fundamentales.

Aunque Google presenta la actualización como una forma de otorgar mayor capacidad de decisión a los centros educativos, la conexión entre sus herramientas de IA y el buscador tradicional ha generado cuestionamientos sobre las consecuencias prácticas de bloquear estos servicios.

En este contexto, la posibilidad de que una restricción a la inteligencia artificial también afecte el acceso a Google Search se ha convertido en uno de los principales puntos de discusión.

Alcalde de Nueva York acusa a Google de ejercer poder monopolístico

El anuncio provocó reacciones de representantes políticos y organizaciones que han cuestionado la expansión de los productos de inteligencia artificial en el ámbito educativo.

El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, criticó la decisión de Google y acusó a la compañía de intentar utilizar su posición dominante en el mercado tecnológico para impulsar la adopción de estas herramientas en las escuelas públicas.

“Ninguna corporación debería tener la facultad de dictar cómo educamos a nuestros hijos”, afirmó en un mensaje publicado en X.

El funcionario también sostuvo que las instituciones públicas deben priorizar las necesidades de los estudiantes y no los intereses comerciales de las grandes empresas tecnológicas.

Sus declaraciones reflejan una preocupación más amplia sobre la influencia que las compañías digitales pueden ejercer en los sistemas educativos cuando sus plataformas se convierten en herramientas esenciales para las actividades escolares.

Senadores de Estados Unidos cuestionan el impacto de la IA en menores

Las modificaciones de Google se producen en medio de una creciente presión política sobre el uso de inteligencia artificial entre niños y adolescentes.

El mes pasado, los senadores estadounidenses Richard Blumenthal, demócrata por Connecticut, y Josh Hawley, republicano por Misuri, enviaron una carta a Sundar Pichai, director ejecutivo de Alphabet y Google, para exigir explicaciones sobre la promoción de productos de IA dirigida a estudiantes.

En el documento, los legisladores manifestaron su preocupación por la rapidez con la que la empresa está introduciendo estas tecnologías en las escuelas y advirtieron que su expansión podría poner en riesgo el rendimiento académico y el bienestar general de los menores.

Los senadores también señalaron posibles consecuencias conductuales y psicológicas relacionadas con el uso de estas herramientas en entornos educativos.

La preocupación se centra en determinar si la incorporación de sistemas capaces de generar respuestas, resolver problemas y producir contenidos puede afectar el desarrollo de habilidades como el pensamiento crítico, la comprensión lectora y la resolución independiente de tareas.

Asimismo, los cuestionamientos apuntan a la necesidad de establecer límites claros, mecanismos de supervisión y criterios que permitan evaluar los beneficios y riesgos de estas tecnologías durante las etapas escolares.

El debate sobre la inteligencia artificial en las aulas

La decisión de Google pone de manifiesto uno de los principales desafíos que enfrentan los sistemas educativos ante la expansión de la inteligencia artificial: cómo aprovechar sus posibilidades sin comprometer el aprendizaje ni la seguridad de los estudiantes.

Mientras las empresas tecnológicas promueven estas herramientas como recursos para facilitar la enseñanza y personalizar el aprendizaje, autoridades y especialistas han pedido mayor cautela sobre su implementación entre menores de edad.

El caso también abre una discusión sobre la dependencia de las escuelas respecto a las plataformas digitales privadas y sobre el margen de decisión que tienen las instituciones cuando distintas funciones se encuentran integradas en un mismo servicio.

Por ahora, Google sostiene que los centros educativos podrán gestionar el acceso a sus herramientas de IA. No obstante, la posibilidad de que estas restricciones también repercutan en el uso del buscador mantiene abierto el debate sobre hasta qué punto las escuelas pueden decidir cómo incorporar estas tecnologías sin afectar otros recursos digitales que utilizan cotidianamente.

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