Por Juan Pablo Ojeda
El gobierno de Francia anunció la aplicación de toques de queda parciales y localizados, además de una “respuesta penal masiva” contra las personas responsables de saqueos y actos violentos durante las protestas del fin de semana. El primer ministro, Sébastien Lecornu, informó que las medidas buscan recuperar el orden público y proteger a la población y los comercios afectados por los disturbios registrados en distintas ciudades del país.
Las movilizaciones del sábado 17 de octubre comenzaron en medio del descontento por el aumento del costo de vida y el deterioro de los servicios públicos, particularmente en educación y sanidad. Sin embargo, algunas concentraciones derivaron en enfrentamientos con la policía, saqueos de establecimientos comerciales y ataques contra edificios públicos.
Lecornu explicó que solicitó a las autoridades regionales establecer restricciones nocturnas en zonas específicas donde exista riesgo de nuevos actos violentos. El funcionario consideró que los toques de queda parciales son, por ahora, una alternativa más adecuada que declarar un estado de emergencia nacional, aunque no descartó recurrir a esa medida si la situación lo requiere.
En París, las autoridades anunciaron restricciones nocturnas en áreas como la plaza de la República y el barrio comercial de Les Halles, donde se registraron saqueos. Las medidas también contemplan prohibiciones de concentraciones en determinados horarios. En otras ciudades, algunas restricciones se aplican a menores de edad durante la noche.
De acuerdo con cifras oficiales difundidas el lunes, alrededor de 2 mil 400 personas fueron detenidas por los disturbios y cerca de 3 mil comercios resultaron afectados por daños o saqueos. Además, casi mil integrantes de las fuerzas de seguridad resultaron heridos durante los enfrentamientos, mientras que un manifestante murió tras sufrir un paro cardiaco.
El primer ministro acusó a grupos de extrema izquierda de intentar aprovechar las movilizaciones para desestabilizar al país en vísperas de las elecciones presidenciales previstas para 2027. Estas declaraciones han generado críticas de representantes de la izquierda, quienes han exigido pruebas de los señalamientos y rechazado que se atribuya la violencia al conjunto de los manifestantes.
Como parte de la respuesta, las autoridades francesas reforzarán los operativos policiales y utilizarán imágenes de cámaras de seguridad, grabaciones de comercios y publicaciones en redes sociales para identificar a las personas involucradas en los saqueos. En la región de París, alrededor de 200 investigadores participan en las tareas para localizar a los sospechosos.
El presidente Emmanuel Macron rechazó la renuncia del ministro del Interior, Laurent Nuñez, quien había asumido su responsabilidad por las deficiencias en la previsión y respuesta ante los disturbios. Macron le pidió garantizar transparencia sobre las fallas de seguridad y adoptar nuevas estrategias policiales para impedir que se repitan los hechos.
El gobierno también anunció medidas de apoyo para los establecimientos afectados. A partir del martes, los comercios podrán recurrir a un mecanismo de desempleo parcial financiado por el Estado para proteger los puestos de trabajo mientras se recuperan de los daños materiales. Asimismo, se prevé establecer mecanismos de apoyo económico para facilitar la reanudación de sus actividades.
