
Por Bruno Cortés
La memoria tomó las calles de la capital. Al ritmo de tambores, metales y cumbias, 46 contingentes se lanzaron este sábado 31 de octubre a Paseo de la Reforma en la décima edición del Gran Desfile de Día de Muertos, luego de que la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, diera el banderazo de salida.
Para la mandataria, la jornada tiene un significado que va más allá del espectáculo. En el programa oficial entregado al público, Brugada escribió que con el desfile “honramos una de las tradiciones más profundas” del país y que “la muerte no es ausencia, sino memoria viva”.
Esa memoria se tradujo en homenajes a personajes que marcaron la cultura nacional. Uno de los momentos más esperados fue el tributo a Juan Gabriel, a diez años de su fallecimiento, con “El gran concierto y Mojigangas Amor Eterno”, que reunió a La Roblera y De la Noche en un mismo bloque.
Las letras mexicanas también estuvieron presentes con dos globos monumentales en forma de calaverita: uno dedicado a Nellie Campobello, autora de “Cartucho”, en su 40 aniversario luctuoso, y otro a Juan Rulfo, a medio siglo de su muerte. El cine de oro, por su parte, fue evocado con “María Candelaria”, en homenaje a Emilio “El Indio” Fernández.
El recorrido inició alrededor de las 14:00 horas en las inmediaciones de la Diana Cazadora y siguió por Reforma, avenida Juárez, Eje Central y 5 de Mayo, con destino a la Plaza de la Constitución, donde aguarda la Ofrenda Monumental del Zócalo.
Según la Secretaría de Cultura capitalina, más de 4 mil personas participan en la edición 2026, que suma 12 carros alegóricos, dos globos monumentales, 14 comparsas ciudadanas y 11 organismos nacionales e internacionales. El invitado especial es el Instituto Mexicano del Sonido, encargado de cerrar el desfile.
Además del duelo convertido en fiesta, el desfile celebra la vida cotidiana: el carro “El panadero con el pan” rinde tributo al pan dulce; “Dulces Ofrendas”, a la dulcería tradicional; “Leyendas Rodantes” reúne autos antiguos y luchadores profesionales, y “Memorias de la Infancia” recupera juegos de antaño. La Central de Abasto se sumó con “Abasto de Ánimas” y una cooperativa de trabajadores con la “Taquería GariBong”.
El color lo pusieron las bandas de marcha, entre ellas un contingente con trajes de charro amarillo que avanzó por Reforma entre aplausos. Desfilaron también Búhos Marching Band, de Xalapa; Ollín Marching Band, de Puebla; Ali Marching Band, y Batalá México.
El mundo también vino a la cita. La Embajada de Indonesia presentó mitos y creencias de Bali, la Embajada de China una trajinera dedicada a la amistad entre ambos países y una comparsa México–Colombia puso a bailar a los asistentes. UNICEF participó con un altarcito sobre la memoria de la niñez.
Desde los estados llegaron expresiones como “Pomuch: Memoria Viva”, de Campeche; “Cantares de mi lago”, de Michoacán; la Danza de Tecuanes Azules, de San Juan Ixhuatepec, y los Apaches y Costeños de Tonatico, Pueblo Mágico. Entre las propuestas más singulares destacó “Tz’ak-b’u Ajaw, la Reina Roja vuelve del Xibalbá”.
Otros contingentes llevaron la tradición a la escuela y a la comunidad: las Escuelas Normales de la Ciudad de México marcharon con su “Calenda Normalista”; la Secretaría de Cultura capitalina, con una batucada; el Sistema Público de Cuidados y Turibús, con “Los Guardianes del Tiempo y la Memoria”, y la Subsecretaría del Sistema Penitenciario, con la ofrenda monumental “La Raíz del Guerrero”. La CORENADR recordó, a su vez, la producción de cempasúchil en el suelo de conservación.
La Secretaría de Seguridad Ciudadana desplegó mil 572 policías para el operativo y sugirió evitar la zona por Circuito Interior, avenida Chapultepec, Eje 1 Norte, Izazaga, Eje 1 Oriente y Fray Servando. Quienes no pudieron acudir pueden seguir la transmisión por Capital 21, Canal Once, Canal 14 y Canal 22.

