Por Bruno Cortés
Con 37 plantas manufactureras y un peso económico clave en el Bajío, la industria automotriz advirtió a senadores que los cambios a la Ley del Impuesto sobre la Renta previstos para 2027 podrían golpear a una de las regiones más industrializadas del país.
La alerta se escuchó en la Comisión de Desarrollo Regional del Senado de la República, presidida por el senador Miguel Márquez Márquez, que se reunió este martes con representantes del sector, informó el Senado.
Una industria con raíces regionales
Rogelio Garza, presidente ejecutivo de la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz, destacó que las 37 plantas agrupadas en el organismo tienen un importante impacto económico en el Bajío.
Según explicó, esas empresas están preocupadas por una modificación al ISR que limita las deducciones y que les “proyecta un pago de impuestos 48 por ciento mayor”.
Recordó además que la industria atraviesa las negociaciones del T-MEC y enfrenta aranceles de 25 por ciento, por lo que pidió una excepción en la Ley del ISR similar a la que existe para el esquema de maquiladora.
Más allá de las armadoras
Alejandro Osorio Carranza, presidente de la Comisión de Financiamiento de la Concamin, señaló que el impacto en la industria automotriz no se queda en las plantas: se extiende como bola de nieve hacia proveedores y comunidades.
“La suma acumulada en la pérdida de empleos provoca una afectación social”, advirtió, y subrayó que el aumento del ISR tendría un efecto nocivo cuando el país necesita inversión, crecimiento y empleos, pues “daña la base de la pirámide”.
Camiones y autobuses, con números rojos
Rogelio Arzate, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Productores de Autobuses, Camiones y Tractocamiones, afirmó que para su sector el aumento a la tasa sería de 47 por ciento, lo que representaría entre dos mil 500 y tres mil millones de pesos adicionales.
Explicó que la contracción del mercado desde el año pasado ha provocado la pérdida de casi 20 por ciento de la plantilla laboral, y que en 2026 se han perdido dos mil empleos más ante la falta de recuperación en las ventas al menudeo.
Lo que dijeron los senadores
Miguel Márquez sostuvo que el país requiere incentivos para generar inversión, riqueza y más y mejores empleos. “Nos quedamos con el tema y la preocupación”, dijo.
El legislador precisó que la propuesta del sector es que el depósito fiscal, régimen en el que operan las automotrices, reciba el mismo tratamiento que la maquila.
El senador del PVEM Gilberto Hernández Villafuerte agregó que la comisión es medular para escuchar al sector automotriz: “De parte nuestra escuchamos los requerimientos”.
Desarrollo regional “fuera del escritorio”
La reunión también sirvió para que la comisión aprobara su Plan Anual de Trabajo para el tercer año de la LXVI Legislatura.
Márquez detalló que el órgano legislativo buscará el diálogo con autoridades de distintos niveles, sectores productivos y sociedad, porque “entendemos que el desarrollo regional no se construye desde el escritorio”.
El plan prevé foros, mesas técnicas y ejercicios de parlamento abierto, con cuatro líneas prioritarias: armonización del marco normativo; planeación y ordenamiento territorial; desarrollo económico y competitividad, y bienestar social e inclusión.
Para las entidades con fuerte presencia automotriz, el desenlace de la discusión fiscal en el Congreso será determinante en los próximos meses, pues de ella dependerán decisiones de inversión y empleo en toda la cadena productiva.
El Bajío ha consolidado durante años un ecosistema industrial en torno a la fabricación de vehículos y autopartes, por lo que cualquier variación en las condiciones fiscales del sector suele resentirse en el empleo y la actividad económica de la región.
De ahí que la Comisión de Desarrollo Regional, presidida por un senador de esa zona del país, haya abierto la puerta a escuchar directamente a las cámaras industriales.
