Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo informó que el exfiscal general de Chihuahua, César Jáuregui Moreno, enfrenta otras investigaciones por presuntos delitos distintos al caso de los agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA), mientras que, hasta el momento, no tiene conocimiento de pruebas que responsabilicen directamente a la gobernadora María Eugenia Campos.
Durante su conferencia de prensa matutina de este lunes 19 de octubre, la mandataria explicó que las indagatorias contra el exfuncionario se desarrollan tanto en el ámbito estatal como en el federal, luego de las irregularidades detectadas en un operativo para desmantelar un laboratorio clandestino de drogas en la comunidad de El Pinal, municipio de Morelos.
Sheinbaum señaló que la primera autoridad en proceder contra Jáuregui fue la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, que inició acciones por presuntos delitos del fuero común. Posteriormente, la Fiscalía General de la República (FGR) intervino en el caso y lo detuvo por una investigación relacionada con el delito de traición a la patria.
La presidenta detalló que, tras cumplimentarse una orden de aprehensión por delitos del fuero común, un juez de Chihuahua ordenó la liberación del exfiscal. Sin embargo, al salir, fue detenido por autoridades federales y trasladado al Centro Federal de Readaptación Social número 1, conocido como el penal del Altiplano, en el Estado de México.
La mandataria reconoció la actuación de las autoridades encargadas de la procuración de justicia y sostuvo que corresponde a las fiscalías esclarecer los hechos y determinar las posibles responsabilidades. También precisó que las investigaciones contra Jáuregui no se limitan a la participación de los agentes estadounidenses en el operativo.
El caso se remonta a abril de 2026, cuando autoridades de Chihuahua participaron en el despliegue para localizar y desmantelar un laboratorio clandestino de drogas sintéticas en la Sierra. La presencia de dos ciudadanos estadounidenses, identificados posteriormente como presuntos agentes de la CIA, generó cuestionamientos sobre su intervención en las acciones de seguridad sin autorización del Gobierno federal.
La polémica aumentó después de que cuatro personas murieran en un accidente vehicular cuando regresaban de la zona del operativo: dos integrantes de la Agencia Estatal de Investigación y los dos estadounidenses. A partir de estos hechos, las autoridades federales comenzaron a revisar las condiciones en las que se realizó el despliegue y la participación de personal extranjero.
Respecto a Maru Campos, Sheinbaum afirmó que, hasta donde tiene conocimiento, la Fiscalía no cuenta con pruebas que la señalen directamente como responsable de la participación de los agentes estadounidenses. No obstante, indicó que serán las autoridades ministeriales las encargadas de aclarar si existió alguna responsabilidad de otros funcionarios.
La gobernadora ha sostenido que desconocía la presencia de los agentes de la CIA durante el operativo y ha señalado que las decisiones se tomaron sin informarle. Mientras avanzan las indagatorias, César Jáuregui permanece recluido en el Altiplano y enfrenta procedimientos relacionados con los hechos, sin que ello implique una sentencia condenatoria.
