La tensión entre Estados Unidos e Irán vuelve a escalar. El presidente Donald Trump aseguró que los líderes iraníes buscan negociar, al tiempo que Naciones Unidas urgió a Teherán a frenar el uso desproporcionado de la fuerza contra manifestantes, en medio de una ola de protestas que ya deja cientos de muertos y miles de detenidos.
Un anuncio desde el Air Force One
Desde Nueva York, Trump afirmó este domingo que Irán se comunicó directamente con su gobierno tras las amenazas de posibles acciones militares de Washington.
“Los líderes de Irán quieren negociar. Llamaron ayer”, dijo el mandatario a reporteros a bordo del Air Force One.
“Creo que están cansados de que Estados Unidos les dé una paliza. Irán quiere negociar con nosotros”.
El presidente añadió que “se está organizando una reunión”, aunque dejó abierta la puerta a acciones previas:
“Podríamos tener que actuar antes de una reunión”.
Protestas en Irán: cifras que alarman
Las declaraciones de Trump llegan en medio de manifestaciones masivas que comenzaron el 28 de diciembre en Teherán por la crisis económica y que se han extendido por todo el país y al extranjero.
De acuerdo con la ONG Human Rights Activists News Agency (HRANA), con sede en Estados Unidos:
- 538 personas han muerto durante la represión
- 10,675 personas han sido arrestadas
- Entre los detenidos hay 160 menores de edad y 52 estudiantes
Estas cifras han encendido alertas internacionales sobre la situación de derechos humanos en Irán.
La ONU pide frenar la violencia
Ante el panorama, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, lanzó un llamado directo a las autoridades iraníes.
“Urjo a Irán a abstenerse del uso de la fuerza innecesario o desproporcionado”, señaló.
El pronunciamiento ocurre mientras Washington evalúa nuevos escenarios de presión, incluida la vía militar, según reportes de la prensa estadounidense.
Washington evalúa acciones militares
De acuerdo con The Wall Street Journal, Trump tiene previsto reunirse este martes con altos funcionarios para analizar posibles acciones frente a la represión iraní.
El tema se discute en un contexto regional ya tenso, con Israel, el Golfo Pérsico y bases militares estadounidenses como puntos sensibles.
Advertencia desde Teherán
La respuesta desde Irán no tardó. El presidente del Parlamento iraní, Mohamed Baqer Qalibaf, lanzó una advertencia directa:
En caso de un ataque estadounidense, “los territorios ocupados (Israel) y todos los centros militares, bases y barcos de Estados Unidos e Israel en la región serán objetivos legítimos”.
El mensaje eleva el tono y refuerza el riesgo de una escalada regional con consecuencias impredecibles.
Mientras Trump habla de negociaciones, la ONU insiste en contener la violencia y el mundo observa con cautela un escenario donde diplomacia, presión militar y protestas internas se cruzan. El desenlace dependerá de si el diálogo avanza o si la confrontación toma la delantera.














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