En México, la conversación sobre impuestos suele estar marcada por percepciones de riesgo e incertidumbre. Sin embargo, de acuerdo con Manuel Herrejón Suárez, especialista en temas financieros y económicos, el principal desafío no radica en la carga fiscal, sino en el desconocimiento sobre el funcionamiento del sistema tributario.
Desde su experiencia en el sector financiero, Herrejón Suárez señala que una parte significativa del temor asociado al cumplimiento fiscal se origina en la falta de información clara sobre obligaciones, derechos y mecanismos legales de planeación. Esta situación, explica, ha llevado a contribuyentes, particularmente empresarios y profesionistas, a tomar decisiones financieras defensivas que impactan su crecimiento y operación.
El especialista indica que el debate fiscal en el país suele polarizarse entre quienes consideran a los impuestos como un obstáculo para la actividad económica y quienes los presentan únicamente como una obligación incuestionable. En ese contexto, sostiene que se pierde de vista el papel del sistema fiscal como una herramienta económica que influye en la certidumbre, la planeación y la inversión.
Además, Manuel Herrejón destaca que la intensificación de la fiscalización digital en los últimos años ha incrementado la percepción de vigilancia entre los contribuyentes. No obstante, aclara que la digitalización no implica un cambio en el fondo de las obligaciones fiscales, sino en la forma en que las autoridades acceden a la información, lo que exige mayor orden administrativo y previsión financiera.
De acuerdo con su análisis, el desconocimiento del marco fiscal ha generado prácticas como el retraso de inversiones, la limitación del crecimiento empresarial o la permanencia en esquemas de informalidad parcial. Estas decisiones, señala, tienen efectos no solo a nivel individual, sino también en el desempeño general de la economía.
En este sentido, Herrejón subraya que la planeación fiscal responsable se basa en el conocimiento del marco legal vigente, el uso correcto de incentivos fiscales y el cumplimiento adecuado de las obligaciones, sin recurrir a esquemas irregulares. En ese sentido, apunta que la planeación no debería ser una práctica exclusiva de grandes corporativos, sino una herramienta accesible para empresas de todos los tamaños.
El empresario con más de 20 años de experiencia en el sector bursátil, señala que la carga fiscal no es uniforme y que su impacto varía según el sector económico y el tamaño de las organizaciones. Por ello, advierte que los diagnósticos generalizados sobre un supuesto exceso fiscal suelen carecer de sustento técnico si no se analizan las condiciones específicas de cada actividad económica.
En el inicio de este 2026 de ajustes económicos y mayor escrutinio fiscal, el especialista considera que la comprensión del sistema tributario se convierte en un factor relevante para la toma de decisiones financieras. En su análisis, contar con información clara permite reducir riesgos y mejorar la previsibilidad operativa.
Finalmente afirma que el cumplimiento fiscal no se ve fortalecido por el temor, sino por el acceso a información, asesoría especializada y una lectura precisa del sistema. Entender los impuestos, concluye, no elimina la obligación de pagarlos, pero sí modifica la manera en que los contribuyentes enfrentan su relación con el sistema fiscal.