Los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE) en Minnesota recibieron órdenes directas de evitar cualquier interacción con “agitadores”, en medio del endurecimiento —pero también reajuste— de la política migratoria impulsada por el presidente Donald Trump.
La instrucción forma parte de nuevas directrices internas revisadas por Reuters, emitidas tras dos tiroteos mortales ocurridos en Mineápolis, en los que ciudadanos estadounidenses que protestaban contra redadas migratorias perdieron la vida, generando fuerte presión política y social.
“No se comuniquen ni interactúen”: la orden interna del ICE
De acuerdo con un correo electrónico interno difundido por un alto funcionario del ICE, los agentes recibieron una instrucción clara:
“NO SE COMUNIQUEN NI INTERACTÚEN CON LOS AGITADORES. No sirve para nada más que para exacerbar la situación”.
El documento señala que toda comunicación deberá limitarse a órdenes operativas, las cuales deberán ser emitidas por los agentes designados y verbalizando cada paso del proceso de detención, ahora incluso con megáfonos para evitar confusiones o confrontaciones físicas.
Cambio clave: solo migrantes con antecedentes penales serán objetivo
Uno de los puntos más relevantes del nuevo enfoque es el giro hacia detenciones “selectivas”. Según las directrices firmadas por Marcos Charles, jefe de la división de Operaciones de Ejecución y Expulsión del ICE, los agentes solo podrán detener a inmigrantes con cargos o antecedentes penales.
El correo es contundente:
“TODOS LOS OBJETIVOS DEBEN TENER UN NEXO DELICTIVO”.
Esto representa un cambio respecto a las redadas masivas que se realizaron en meses anteriores en Mineápolis, St. Paul y otras ciudades de Estados Unidos, las cuales provocaron protestas, disturbios y recursos legales.
Trump encarga la operación a Tom Homan tras crisis de violencia
Tras la escalada de tensión, Donald Trump ordenó que el máximo responsable de la frontera, Tom Homan, asumiera el control de las operaciones en Minnesota, con el objetivo —según declaraciones del propio presidente— de “reducir la tensión” en la región.
Este movimiento se dio luego de que dos ciudadanos estadounidenses murieran durante operativos federales, casos en los que funcionarios del Gobierno los calificaron como agresores, aunque videos difundidos posteriormente han puesto en duda esa versión oficial.
Patrulla Fronteriza pasa a rol secundario
Otro ajuste relevante es que la Patrulla Fronteriza ahora solo tendrá una función de apoyo, dejando el liderazgo operativo al ICE. Esto ocurre tras la degradación del comandante general Gregory Bovino, quien encabezó operativos conflictivos en Los Ángeles, Chicago y otras ciudades, y que se jubilará próximamente, según confirmó Reuters.
Además, las directrices permiten a los agentes verificar matrículas vehiculares y proceder a detenciones únicamente si el propietario registrado es un inmigrante con antecedentes penales.
Mayor cooperación local y detenciones estratégicas
El documento interno también señala que el ICE ha logrado mayor cooperación de autoridades estatales y locales en Minnesota, lo que abriría la puerta a detenciones de migrantes en libertad condicional o bajo vigilancia, un punto clave dentro de la nueva estrategia federal.
Cierre: menos confrontación, pero política migratoria sigue endurecida
Aunque el Gobierno de Donald Trump busca reducir la violencia y la confrontación directa en las calles de Minnesota, el mensaje es claro: la política migratoria sigue siendo estricta, pero ahora con un enfoque más selectivo y controlado, tras semanas de tensión, protestas y cuestionamientos al uso de la fuerza federal.