Saltar al contenido
Mensaje de la Cámara de Diputados Cámara de Diputados: Tu voz y tu imagen tienen derechos. Reformas aprobadas para proteger los derechos de autor frente a la inteligencia artificial.

Ofrenda 2026: cuánto cuesta cada elemento del altar y dónde sale más barato el pan de muerto, según Profeco

Un altar modesto puede armarse con 400 a 700 pesos, mientras que uno familiar va de mil a más de 4,500. Te explicamos pieza por pieza qué cuesta y dónde conviene comprar.

Puesto de mercado con calaveritas de azúcar, dulces y papel picado para la ofrenda de Día de Muertos
Imagen ilustrativa. Foto: Nberbar / Wikimedia Commons, CC BY-SA 4.0

Por Lizbeth Lara

La misma pieza de pan de muerto puede costar casi el doble dependiendo de la tienda donde se compre. Con el Día de Muertos encima, la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) dio a conocer sus referencias de precios para que las familias planeen cuánto gastarán en la ofrenda de este año.

El pan de muerto, del más barato al más caro

De acuerdo con el levantamiento del programa Quién es Quién en los Precios, presentado por Iván Escalante, titular de Profeco, en la conferencia matutina del 26 de octubre, el pan individual de 80 a 100 gramos en tiendas de autoservicio cuesta 14.30 pesos en Bodega Aurrera, 18.57 en Chedraui, 20 en Walmart, 21.59 en Soriana y 25.43 en La Comer. Es decir, entre la opción más económica y la más cara hay una diferencia de más de 11 pesos por pieza.

En el pan familiar, de 800 gramos a un kilo, la brecha crece todavía más. Bodega Aurrera lo ofrece en 108 pesos, Chedraui en 119.90, Soriana en 123, Walmart en 125 y La Comer en 211.33 pesos. En panaderías tradicionales, el promedio fue de 19.04 pesos por la pieza individual y 120 por la familiar, mientras que en panaderías de cadena se ubicó en 24.17 y 165 pesos, respectivamente. El promedio nacional que reportó la dependencia es de 20 pesos para el pan individual y 123.90 para el familiar.

Lo que cuesta el resto del altar

El pan es solo una parte de la ofrenda. Según las referencias de Profeco recopiladas a mediados de octubre, la maceta mediana de cempasúchil se encuentra entre 25 y 65 pesos y el ramo entre 60 y 120. Las veladoras rondan de 21 a 35 pesos, las calaveritas de azúcar de 35 a 50 y un paquete de 30 pliegos de papel picado de 25 a 30 pesos. El copal puede alcanzar alrededor de 115 pesos por cada 100 gramos, y una ración de mole con arroz para colocar en el altar va de 170 a 200 pesos.

Conviene tener en cuenta que, en ese mismo reporte, la dependencia aclaró que se trata de referencias de mercado y no de una canasta oficial, por lo que los precios pueden variar según la ciudad, el mercado y el día en que se haga la compra. También hay diferencias entre las cifras de un levantamiento y otro, por lo que lo más útil es tomarlas como un rango para comparar.

Tres presupuestos para tu ofrenda

Con esas referencias, un altar modesto, con algunas piezas de pan, un par de macetas de cempasúchil, veladoras, papel picado y unas calaveritas, puede armarse con un gasto de entre 400 y 700 pesos. Es una opción pensada para departamentos o espacios reducidos, donde basta con una mesa o un mueble de dos niveles.

Una ofrenda familiar, con más niveles, pan familiar, platillos preparados, copal y abundantes flores, se ubica entre mil y 4,500 pesos, y puede superar esa cifra si se incluyen bebidas, fotografías enmarcadas, artesanías o arreglos florales de mayor tamaño. La diferencia, en buena medida, depende de cuántos platillos se cocinen para los difuntos y de cuántas flores se compren.

Consejos para gastar menos

La primera recomendación es comparar antes de comprar: como muestran los datos de Profeco, el lugar de compra puede cambiar el costo de un mismo producto de forma importante. También ayuda hacer una lista con los elementos indispensables, aprovechar objetos que ya se tienen en casa, como fotografías, manteles o recipientes de barro, y elaborar en familia el papel picado o algunos adornos.

Otra sugerencia es comprar las flores lo más cerca posible de las fechas centrales para que lleguen frescas al 1 y 2 de noviembre, y preferir veladoras en vaso, que son más seguras. Si se va a cocinar, preparar el platillo favorito del difunto en porciones pequeñas permite cumplir con la tradición sin desperdiciar comida.

Más allá de la cifra final, especialistas en tradiciones coinciden en que el valor de la ofrenda no depende de cuánto se gaste, sino del recuerdo que se honra. Un altar sencillo, armado con cuidado y con los gustos de quien se fue, cumple con el sentido de una celebración que cada año reúne a millones de familias mexicanas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *