El Complejo Cultural Los Pinos se convertirá este fin de semana en un punto de encuentro para celebrar uno de los alimentos que más profundamente forman parte de la historia, la cultura y la alimentación de México. La Feria del Maíz reunirá a productores, agricultores, cocineras tradicionales e investigadores para compartir conocimientos sobre los maíces nativos, la milpa y las distintas formas en que este grano llega de la tierra a la mesa.
La actividad se realizará el sábado 26 y el domingo 27 de septiembre de 2026, de 10:00 a 17:00 horas, como parte de las actividades previas al Día Nacional del Maíz, que se conmemora cada 29 de septiembre. La entrada será gratuita y el programa combinará actividades culturales, talleres, conversatorios, intercambio de semillas y una muestra de cocina tradicional.
La organización está a cargo de la Secretaría de Cultura y del programa Alimentación para el Bienestar, a través de Cencalli: La Casa del Maíz y la Cultura Alimentaria, un espacio del Complejo Cultural Los Pinos dedicado a preservar y difundir los conocimientos relacionados con los alimentos y su producción.
La sede se encuentra en Molino del Rey 252, Bosque de Chapultepec, Primera Sección, alcaldía Miguel Hidalgo, Ciudad de México.
Un fin de semana dedicado a la milpa y los maíces nativos
Más que una celebración gastronómica, la feria busca acercar al público a los conocimientos que existen alrededor del maíz: desde su cultivo y conservación hasta la preparación de alimentos y la importancia de preservar las semillas.
El programa contempla actividades para conocer la diversidad de los maíces nativos, así como la relación entre este cultivo y la milpa, un sistema agrícola tradicional en el que el maíz se desarrolla junto con otros productos como frijol, calabaza y chile.
El sábado 26 de septiembre, a las 11:30 horas, el Museo Cencalli será sede del Taller de conservación de semillas libres, impartido por el Colectivo Intercambio de Saberes. El mismo espacio albergará las charlas El maíz que somos, Maíz nativo en una ciudad en constante expansión y El maíz en la alimentación mexicana.
El programa también contempla la charla Usos de los maíces nativos, a cargo de Oswaldo Oliveros Galindo, especialista de la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), así como la ponencia El maíz en los saberes tradicionales, prácticas bioculturales que alimentan el cuerpo y el alma, impartida por Magdalena Pérez Palomo.
El domingo 27, las actividades continuarán desde las 11:00 horas con el taller Hojas al vuelo, crea tu palo volador, que tendrá lugar en el Huerto Urbano y estará dedicado a la elaboración de este objeto con materiales vinculados al maíz.
A las 12:00 horas, la investigadora Edelmira Linares Mazari ofrecerá la charla La milpa y sus componentes en el Museo Cencalli. Después de la explicación, los asistentes podrán recorrer la milpa del propio Complejo Cultural Los Pinos para relacionar lo aprendido con el espacio de cultivo.
Más tarde, a las 15:00 horas, Alma Cárdenas encabezará la actividad Conectar con el Alma del Maíz, Ceremonia de Reconocimiento a los Maíces Ancestrales de México, en el Huerto Urbano.
Intercambio de semillas y un acercamiento a la biodiversidad
Uno de los componentes de la feria será el intercambio de semillas, disponible durante ambas jornadas en el Huerto Urbano. La actividad permitirá conocer granos cosechados por personas dedicadas a la agricultura urbana y periurbana, además de plantas comestibles y especies que pueden contribuir a atraer polinizadores.
La conservación de semillas tiene una importancia que va más allá de mantener disponible un ingrediente para la cocina. Las variedades adaptadas a diferentes regiones representan una parte de la diversidad agrícola y de los conocimientos que las comunidades han desarrollado alrededor del cultivo.
En Las Cocinas de Humo también se realizará el Taller de nixtamalización y biodiversidad de maíces nativos, donde se explicará el proceso mediante el cual el grano se cuece tradicionalmente con una solución alcalina, como agua con cal, antes de molerse para producir masa.
La nixtamalización es fundamental en la cocina mexicana porque transforma las características del grano y permite obtener la masa con la que se preparan alimentos como tortillas, tamales, gorditas, sopes y tlacoyos. El proceso también mejora la disponibilidad de algunos nutrientes del maíz, por lo que constituye tanto una práctica culinaria como un conocimiento alimentario de gran relevancia.
Pozole, gorditas, tacos y quesadillas para probar el maíz
La gastronomía será otro de los grandes atractivos de la Feria del Maíz. Durante las dos jornadas, Las Cocinas de Humo ofrecerán diferentes preparaciones de la cocina tradicional mexicana.
El menú incluirá pozole, gorditas de carnitas, tacos placeros de la milpa, barbacoa y quesadillas, entre otras propuestas vinculadas con los ingredientes y las técnicas de la cocina mexicana.
Además, el Mercado El Solar contará con una expoventa de productos elaborados a partir del maíz y de especies relacionadas con su historia agrícola. Los visitantes podrán encontrar desde tortillas, pan de maíz, pinole y botanas hasta bebidas como chicha morada y whiskey de maíz.
La oferta también incluirá productos que llevan el maíz más allá de la alimentación cotidiana, como muñecos de maíz y joyería de teocintle, una muestra de las distintas formas en que este cultivo y sus materiales han sido incorporados a expresiones culturales y artesanales.
Los Pinos y la Casa del Maíz
La elección de Los Pinos como sede tiene además un significado particular. El inmueble funcionó como Residencia Oficial del Presidente de México desde 1934 hasta el 30 de noviembre de 2018. Un día después abrió sus puertas al público como espacio cultural gratuito dentro del Bosque de Chapultepec.
En 2021, el recinto incorporó Cencalli: La Casa del Maíz y la Cultura Alimentaria y el Mercado El Solar, espacios concebidos para acercar al público a los conocimientos relacionados con los alimentos, su producción y sus formas tradicionales de preparación.
Desde entonces, el complejo ha albergado distintas actividades relacionadas con la producción agrícola, la gastronomía y los saberes bioculturales. La Feria del Maíz se suma a esa programación y convierte durante dos días al antiguo espacio presidencial en un lugar dedicado a conocer uno de los cultivos fundamentales de la historia mexicana.
Del teocintle al maíz que llega a la tortilla
La historia del maíz en México se remonta miles de años. Los pueblos indígenas de Mesoamérica domesticaron esta planta a partir del teocintle, una gramínea silvestre que con el paso de generaciones fue transformándose mediante procesos de selección y cultivo.
La importancia del maíz no se limitó a su valor como alimento. El cultivo quedó integrado en la organización de las comunidades y en diversas expresiones de la cosmovisión mesoamericana. Su ciclo agrícola estaba relacionado con conocimientos sobre el territorio, las estaciones, el agua y otras plantas que crecían junto a él.
La alimentación tradicional aprovechó el maíz de numerosas maneras y lo combinó con productos como chile, frijol, calabaza, chía y quelites. Muchos de estos ingredientes continúan presentes en la cocina mexicana.
El sistema de la milpa permitió precisamente integrar distintos cultivos en una misma parcela. El maíz aporta el soporte para el crecimiento del frijol, mientras la combinación de plantas contribuye a aprovechar diferentes recursos del suelo y del espacio agrícola. Este modelo es también una expresión de la diversidad biológica y cultural asociada con la agricultura tradicional.
México conserva una enorme diversidad de maíces
La riqueza del maíz mexicano también se encuentra en la cantidad de variedades y razas que se han conservado en diferentes regiones. De acuerdo con la información de la Conabio, México alberga 59 razas nativas de maíz reconocidas, además de otras cinco descritas originalmente fuera del país pero presentes en territorio mexicano.
Esta diversidad está relacionada con las condiciones ambientales y con los conocimientos de las comunidades campesinas, que durante generaciones han seleccionado y conservado semillas de acuerdo con características como el clima, el suelo, el ciclo agrícola y los usos culinarios.
Según datos citados de la Conabio, las razas nativas cultivadas por pequeños agricultores en parcelas de menos de cinco hectáreas contribuyen a la alimentación de millones de personas en México y pueden desarrollarse en terrenos donde determinadas variedades comerciales no necesariamente tienen el mismo desempeño.
Por ello, el intercambio y la conservación de semillas ocupan un lugar importante dentro de una feria que no busca únicamente celebrar el maíz como ingrediente, sino mostrar todo lo que existe detrás de una tortilla, un tamal, un pozole o un plato de tacos.
La Feria del Maíz en Los Pinos ofrecerá así una combinación de gastronomía, agricultura, ciencia y cultura durante dos días. Entre talleres, conversaciones, semillas, platillos y productos derivados del grano, el encuentro permitirá acercarse a la historia de un cultivo que ha acompañado a las sociedades de México durante miles de años y que continúa siendo una pieza central de la alimentación y la identidad cultural del país.



Feria Internacional del Huevo 2026: Tepatitlán prepara tres días de sabor, música y tradición
3 mil 155 kilómetros: Higinio Martínez replica el discurso de Trump
Tom Cruise se transforma para ‘Digger’, la película de Alejandro González Iñárritu que promete sorprender