La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) encendió las alertas: una súper llamarada solar podría provocar un escenario de incomunicación global que se extendería por meses o incluso años. El impacto no sería menor: satélites fuera de servicio, internet colapsado, sistemas de navegación inutilizados y pérdida masiva de información digital.
La advertencia fue hecha por Víctor Manuel Velasco Herrera, investigador del Instituto de Geofísica (IGF) de la UNAM, quien subrayó que el riesgo no es hipotético, sino una posibilidad real dentro del ciclo solar 25, actualmente activo.
Qué es una súper llamarada solar y por qué es peligrosa
Las fulguraciones solares son explosiones repentinas asociadas a campos magnéticos intensos y manchas solares. En eventos extremos, pueden liberar enormes cantidades de radiación electromagnética y partículas cargadas que impactan directamente la infraestructura tecnológica de la Tierra.
De acuerdo con investigadores del IGF, una llamarada de gran magnitud podría:
- Inutilizar satélites de comunicación
- Provocar caídas prolongadas de internet
- Afectar GPS, sistemas bancarios, redes eléctricas y dispositivos electrónicos
- Generar pérdida de datos almacenados en la nube
En una sociedad altamente digitalizada, los efectos serían económicos, sociales y de seguridad.
El antecedente que preocupa a los científicos
El 1 de septiembre de 1859, el astrónomo británico Richard Carrington observó una intensa fulguración solar que provocó auroras visibles hasta latitudes tropicales y fallas en redes telegráficas. Ese evento, conocido como el Evento Carrington, ocurrió en un mundo analógico.
Repetirse hoy tendría consecuencias mucho más graves.
“Podríamos perder gran parte de la información que resguardamos en la nube, como si se tratara de una nueva Biblioteca de Alejandría”, advirtió el especialista de la UNAM.
Por qué el riesgo vuelve a estar sobre la mesa en 2026
Durante el Seminario de la Sección de Radiación Solar del IGF, Velasco Herrera recordó que en mayo de 2024 se registró la mayor explosión solar observada de forma instrumental, con efectos detectados en prácticamente todo el planeta.
“En ese momento, quienes estudiamos el Sol comenzamos a preocuparnos seriamente”, señaló.
Aunque no es posible fijar una fecha exacta, los científicos coinciden en que un evento extremo podría ocurrir desde ahora o en los próximos años, mientras el ciclo solar 25 se mantiene activo.
Cómo se prepara la UNAM ante un evento extremo
La UNAM trabaja con:
- Una de las series de tiempo más completas sobre explosiones solares (1937–2022)
- Registros históricos de manchas solares desde 1610 hasta 2025
- Más de un millón de reportes analizados
Con apoyo de inteligencia artificial, los investigadores buscan identificar patrones y señales precursoras, como la aparición de auroras en latitudes inusuales, para anticipar eventos severos.
Un problema para el que no estamos listos
El especialista advirtió que la infraestructura tecnológica actual no está diseñada para resistir una tormenta geomagnética comparable al Evento Carrington. Por ello, subrayó la urgencia de formar nuevas generaciones de expertos y desarrollar tecnología más resistente a este tipo de fenómenos extremos.
La advertencia de la UNAM pone sobre la mesa un riesgo silencioso pero real: una súper llamarada solar podría paralizar al mundo digital del que hoy depende la economía, los servicios y la seguridad. La pregunta ya no es si el Sol puede hacerlo, sino qué tan preparados estamos para enfrentarlo.














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