El tablero de Oriente Medio está que arde. Este jueves 19 de febrero de 2026, fuentes de la Casa Blanca confirmaron que el Ejército de Estados Unidos tiene ya el dedo en el gatillo para un posible ataque contra Irán este mismo fin de semana. Aunque las tropas están en posición, el presidente Donald Trump todavía no da el «sí» definitivo, sopesando si la diplomacia aún tiene un último respiro o si es momento de que rujan los motores.
Despliegue masivo: El músculo de Washington
La presencia militar estadounidense en la región ha alcanzado niveles que no se veían desde la guerra de Irak. El portaaviones U.S.S. Gerald R. Ford —el más grande del mundo— cruzó el Estrecho de Gibraltar para unirse al U.S.S. Abraham Lincoln, que ya patrulla aguas cercanas a las costas iraníes.
A este despliegue se suman:
- Más de 50 aviones de combate adicionales (F-35 y F-22).
- Decenas de aviones cisterna para reabastecimiento en vuelo.
- Dos grupos de ataque con destructores, cruceros y submarinos.
Como medida preventiva, el Pentágono comenzó a mover a parte de su personal fuera de la zona de conflicto hacia Europa, anticipando posibles contraataques de Teherán.
Negociaciones en punto muerto
Apenas el martes pasado, el enviado especial Steve Witkoff y Jared Kushner se reunieron en Ginebra con la delegación iraní encabezada por el ministro Abás Araqchí. Sin embargo, las posturas están «distanciadas por un abismo». Washington exige que Irán detenga el enriquecimiento de uranio y limite su programa de misiles, algo que los iraníes consideran una «línea roja» no negociable.
La secretaria de prensa, Karoline Leavitt, fue tajante en su última rueda de prensa: “Existen muchas razones y argumentos para un ataque”, aunque subrayó que el presidente Trump está dedicando mucho tiempo a pensar en las consecuencias políticas y militares.
Israel en alerta máxima
Mientras en Washington lo piensan, en Jerusalén ya están listos. El primer ministro Benjamin Netanyahu ordenó al Mando de la Retaguardia prepararse para un escenario de guerra abierta. Se espera que el gabinete de seguridad de Israel se reúna este domingo para coordinar lo que podría ser una operación conjunta de varios días con el objetivo de forzar a Irán a ceder en su programa nuclear.
El precio del petróleo ya empezó a dar el «frenazo» hacia arriba y la comunidad internacional mira con nerviosismo si este fin de semana se rompe el frágil equilibrio de la paz mundial.