El exfiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, renunció recientemente al cargo en la Fiscalía General de la República (FGR), dejando —dos años antes del fin de su mandato— una serie de procesos sensibles en curso, como investigaciones sobre redes de huachicol fiscal y otros casos de alto perfil. Su salida sacudió el ambiente político, y lo definió como un cambio drástico en un momento clave.
Poco después de su renuncia, la presidenta Claudia Sheinbaum confirmó que le ofreció a Gertz Manero una embajada mexicana en el extranjero, oferta que él aceptó. Sin embargo, hasta ahora no se ha revelado oficialmente a qué país se dirigirá, lo que ha generado especulación en medios y señales de alarma entre analistas.
Las embajadas que suenan como destino
Aunque no hay confirmación oficial, circulan al menos dos versiones sobre su probable destino:
- Alemania: según algunos medios, Gertz Manero sería nombrado embajador de México en Alemania, en sustitución del titular actual.
- Reino Unido: otra versión señala que podría ocupar la embajada en Londres, aunque esa posibilidad es considerada menos firme.
La ambigüedad ha generado dudas: ¿es una decisión ya tomada internamente y solo falta anuncio oficial, o es aún tema de negociación?
¿Qué hay detrás del ofrecimiento?
Este nombramiento diplomático ocurre en un contexto que muchos interpretan como parte de una estrategia mayor: en la actual administración, las embajadas y cargos diplomáticos se han convertido en recompensas para figuras políticas que salen de sus cargos. En varios casos recientes, ex-gobernadores, exlegisladores o exfuncionarios han recibido puestos en el servicio exterior, lo que ha alimentado críticas sobre la politización de la diplomacia.
El ofrecimiento a Gertz Manero se da en un momento de profunda polémica: su gestión en la FGR fue acusada de lentitud, filtraciones de investigaciones, y hasta de bloquear avances importantes en casos de corrupción o crimen organizado. Que ahora pase de estar al frente de esas investigaciones a representar a México en el extranjero genera desconfianza entre quienes esperaban una depuración institucional.
Qué implicaría su nueva posición
- Si asume una embajada, Gertz Manero obtendría inmunidad diplomática y un perfil internacional distinto al de fiscal, lo que podría limitar —o complicar— posibles investigaciones pendientes en su contra.
- También enviaría una señal clara: en lugar de rendir cuentas en el país, su carrera política continuaría fuera de México, lo que para algunos simboliza una “salida elegante” más que una rendición de cuentas.
- Para la diplomacia mexicana, su nombramiento podría representar una continuidad del modelo de colocación de exfuncionarios en embajadas, manteniendo la crítica sobre profesionalización vs. lealtad política.
Qué sigue para Gertz Manero y México
Por ahora, todo depende de cuándo y cómo se anuncie oficialmente la embajada. Si se concreta, los debates sobre su idoneidad, el estado de las investigaciones y la integridad institucional volverán a primer plano. Para muchos, será una prueba de que las embajadas siguen siendo piezas en el tablero político.
Mientras tanto, la FGR deberá responder por el legado de su exdirector, y los ciudadanos —así como organismos de vigilancia— estarán pendientes de cualquier avance real en los casos abiertos.














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