A la caza de las ideas…
Trump: El César supremacista
Por Juan Ayón Bernal
Lo que hace el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, tiene en shock a la derecha mexicana tras descabezar al gobierno de Venezuela y llevarse a su presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, a tierras estadounidenses acusados de narcoterrorismo y tráfico de armas, pero no darle el poder a alguien de la oposición.
La derecha mexicana se desbordó en alegría porque consideran que los progresistas no deben gobernar ningún país. Su propaganda en contra de la izquierda o “los zurdos de mierda” es agresiva, racista y discriminatoria. En fin, es neofascista y sin piedad, la propaganda de la derecha mexicana califica a la administración anterior, la de AMLO, de una narcopresidencia y ahora, la de Claudia Sheinbaum de ser una narcopresidenta. La estrategia de la oposición a la 4-T confunde y es aceptada por los sectores conservadores mexicanos.
La decisión de Trump de agredir a Venezuela y apresar a Maduro, fue aplaudida por personajes como el expresidente panista Vicente Fox; del líder panista, Jorge Romero y su corte neonazi; del priísta Alejandro Moreno “Alito” y otros más, porque ya veían como presidenta del país sudamericano a María Corina Machado, considerada como su “igual” en ideales y estatus económico.
Pero en la misa, porque ¡eso sí! Son muy religiosos y creyentes de la palabra de Dios, se les atragantó la ostia cuando Trump dijo que iba a respetar la estructura chavista y que Estados Unidos gobernará Venezuela, hasta que se concrete una transición y, eso será hasta que hayan “las condiciones seguras, apropiadas y juiciosas”. Se habla de años.
Ahora sabemos que “gobernará” Venezuela para extraer el petróleo, los metales preciosos y las “tierras raras”. Es decir, hacerse de la riqueza venezolana y “si sobra algo” será para el pueblo venezolano. A la Casa Blanca ya ni le interesan los “entreguistas latinoamericanos”, ni la democracia, ni nada porque como dijo Trump, el Continente Americano, incluyendo la amenazada Groenlandia, es de Estados Unidos.
Donald Trump, es su careta más descarnada, feroz y racista, considera que nuestras naciones deben ser gobernadas como una propiedad feudal, donde todos deben trabajar para el gobierno estadounidense, incluyendo los grupos empresariales, gobernantes y pueblo en general, así como comprar sus productos y de nadie más. Como estamos en “su territorio”, nadie tiene derecho a nada, y que solamente fue un accidente que hayamos nacido en Canadá, Groenlandia o América Latina.
La primera señal contra América Latina, por parte de Donald Trump, fue desde hace varios años, al criminalizar la migración, especialmente contra la mexicana, ya que, en su discurso nacional-supremacista, los migrantes mexicanos son narcotraficantes, criminales, asesinos, violadores y que le roban el trabajo a los verdaderos estadounidenses. De ahí, la construcción del muro fronterizo y la caza de migrantes, que en voz de uno de ellos lo confirma: “En estos momentos, el trabajo más redituable en Estados Unidos es la caza humana, la caza de migrantes”.
Fuera de la raza blanca, supremacista, expansionista y bendecida por Dios, ¡claro, sólo la estadounidense!, ¡no se confundan!, los demás son parte de razas inferiores, incluyendo las derechas latinoamericanas, que deben obediencia al Imperio. Son vasallos. De esta manera, la oposición mexicana también no abre la boca, se hizo pequeñita y se escondió. Pero, aún, tienen fe en que la 4T, por sus errores y conflictos internos caiga, porque, como siempre, su ¡Capitán América les falló!
Algunos analistas consideran que el neofascismo es producto del neoliberalismo, tan endiosado por los amantes de la explotación de los recursos naturales y del trabajo humano. Y todo eso, tiene su origen en la Casa Blanca, en el corazón del Imperio, la casa del César Trump. ¿No es mejor enfrentar al Imperio con una nación unida?
Temas de Seguimiento:
Depredación del medio ambiente: En México, y en general, en el Continente Americano, los depredadores de los recursos naturales son los hombres del dinero sin escrúpulos, así como los políticos corruptos que aceptan que sean arrasados de nuestras naciones. Aquellos que acusan a “los rojos”, “a los zurdos de mierda”, a “los comunistas”, son los que realmente usufructúan las riquezas de nuestros pueblos. Ellos son los culpables de la condición de nuestros pueblos. Los que te venden porquerías en abonos chiquitos.
La sociedad del desperdicio. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, en alguna ocasión dijo una frase que caló hondo y profundo a los que defienden la sociedad neoliberal consumista y que resalta la desigualdad social y económica en las naciones de América Latina: “Nunca pensé que poner un plato de comida en la mesa de un pobre generaría tanto odio en una élite que tira toneladas de comida a la basura todos los días”.
El Sótano de Internet: Por desgracia, en la red existe un mercado oscuro que abastece a gente deseosa de presenciar dolor y sufrimiento y dispuesta a pagar por presenciarlo “On Line”. Es un secreto a voces, pero el cambio en los hábitos de consumo en la Red, alimentado por los algoritmos, está llevando a estas prácticas a instalarse en plataformas de uso general.














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