Infraestructura hídrica en la CDMX recibe aumento del 77% en 2026; gobierno promete menos fugas e inundaciones

La jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada Molina, informó que durante 2026 se destinarán 7 mil millones de pesos a 643 obras y acciones en materia de agua potable, drenaje y saneamiento, con el objetivo de preparar a la capital ante las temporadas de estiaje y lluvias intensas. El anuncio se realizó en conferencia de prensa en el Antiguo Palacio del Ayuntamiento, donde la mandataria aseguró que se trata de un incremento del 77 por ciento en la inversión respecto al año anterior.

De acuerdo con datos de la Secretaría de Gestión Integral del Agua (Segiagua), 3 mil 360 millones de pesos se destinarán a drenaje, 3 mil 80 millones a agua potable y 560 millones a saneamiento. Las acciones contemplan mantenimiento y rehabilitación de infraestructura existente, construcción de 10 mil metros de nuevos colectores en ocho alcaldías y la modernización de equipos electromecánicos para reducir riesgos de inundación.

En materia de drenaje, se ejecutarán 318 intervenciones, incluida la ampliación de la meta anual de desazolve de 300 a mil 200 kilómetros. Asimismo, el gobierno capitalino implementará tecnología satelital y georradar terrestre con capacidad para revisar hasta 800 kilómetros de red, con el fin de detectar socavones y daños estructurales de forma preventiva. Las autoridades sostienen que esta estrategia permitirá anticipar fallas antes de que se conviertan en emergencias mayores.

En el rubro de agua potable, se proyectan 304 obras y acciones orientadas a la sustitución, automatización y telemetría de la red hidráulica. Según Segiagua, la meta es triplicar el promedio anual de reparaciones de fugas y recuperar 300 litros por segundo, equivalentes a aproximadamente 3 mil pipas diarias. También se rehabilitarán 40 pozos y plantas de bombeo y potabilización para fortalecer el suministro en zonas con mayor estrés hídrico.

Para saneamiento, la inversión de 560 millones de pesos financiará 21 obras enfocadas en la modernización de plantas de tratamiento y en ampliar su capacidad hasta 500 litros por segundo. La administración local sostiene que estas acciones fortalecerán un modelo de “circularidad hídrica”, orientado a reutilizar agua tratada y reducir la presión sobre los acuíferos.

El titular de Segiagua, Mario Esparza Hernández, señaló que las medidas responden a las lluvias atípicas registradas el año pasado, cuando se acumularon cerca de mil 600 millones de metros cúbicos de agua, volumen equivalente a dos veces la capacidad del Sistema Cutzamala. Ante este escenario, se reforzará la infraestructura pluvial, incluido el sistema de tanques de almacenamiento más grande del país, compuesto por dos tanques tormenta, colectores y un jardín de lluvia.

Además, tras la creación de la Línea H2O —denominada el “C5 del agua”— el gobierno capitalino afirmó que se ha fortalecido la participación ciudadana para reportar fugas y anomalías en tiempo real. Las nuevas Casas de Gobierno contarán con maquinaria especializada para atender contingencias, desde hidroneumáticos hasta bombas de emergencia.

No obstante, aunque la magnitud de la inversión representa un incremento presupuestal significativo —19 mil millones de pesos destinados en total a política hídrica entre 2025 y 2026— expertos en gestión urbana han señalado en distintos foros que el principal desafío no radica únicamente en el monto asignado, sino en la ejecución eficiente, la transparencia en los contratos y la evaluación pública de resultados. La capital enfrenta problemas estructurales como sobreexplotación de acuíferos, hundimientos diferenciales y redes obsoletas que requieren intervenciones sostenidas más allá de un ejercicio fiscal.

La administración capitalina sostiene que el enfoque integral —que combina tecnología, mantenimiento preventivo y ampliación de infraestructura— permitirá reducir riesgos de inundación y mejorar el abasto en colonias históricamente afectadas. Sin embargo, el cumplimiento de metas como la recuperación de caudales, la reducción de fugas y la mitigación de anegaciones será determinante para evaluar el impacto real de esta inversión histórica.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *